Corre Para Divertirte y Sentirte Libre. Corre Por Ti

 

Como en todas las cosas de la vida, lo mejor es seguir por etapas, especialmente si no estamos bien entrenados en la carrera. Presta atención para que no te dejes llevar por la euforia de un nuevo desafío o corras el riesgo de hacerte daño. Se debe iniciar lentamente siguiendo los ritmos que nuestro cuerpo nos sugiere, recordando que corremos para nosotros, para estar bien, no para estresarnos ni sobre entrenar, y no debemos demostrar nada a nadie, por tanto, ¡listos para correr!

 

No basta con correr para hacernos más fuertes. Para correr hace falta aprender a hacerlo de manera correcta, a descansar cuando nos toca, y a divertirnos mientras entrenamos. Sin exagerar.

La necesidad de correr se convierte muchas veces en una obsesión, por lo que, llegado a este punto, es el momento de hacer que el runner se detenga.

Primero La Diversión y Luego La Maratón

Se trata de entrenarse adecuadamente en el running, y sobre todo prestar atención a los hábitos alimenticios que llevamos, hacerlo de manera racional, que seamos conscientes de todos los cambios que debemos introducir en nuestros planes de entrenamiento.

La experiencia nos enseña que cuando la necesidad de correr se convierte en una obsesión y se une con el temor de engordar, es el momento de controlar el comportamiento del runner, para que sea consciente que correr debe ser una diversión, una alegría, y no un sufrimiento.

Varía la Rutina de Entrenamiento

Bien sea porque te debes preparar para una competencia, o para mantenerte en forma, cada día debes encontrar la motivación para salir de casa y, que entrenarse no se convierta en una actividad fatigosa que tengas que hacer.

Si la carrera comienza a ser más una obligación que un placer, entonces aquí te presentamos 5 maneras eficaces para recomenzar el entrenamiento habitual haciendo que sea divertido.

1.    ¿Dónde Correr?

Puede parecer como algo banal, pero recorrer otros caminos hará que el entrenamiento sea más estimulante. Hoy en día son tantos los lugares incluso acondicionados como pistas de carreras, o más naturales como los parques o bosques donde puedes ir a correr.

2.    ¿Qué Control Debo Efectuar Mientras Corro?

La utilización de un monitor de frecuencia cardíaca, te permite controlar y verificar que la misma permanezca siempre en la zona objetivo, confirmando así la seguridad de tu carrera.

Si te preguntas ¿a qué ritmo debes correr? Para ponerse de nuevo en forma, se deben preferir los entrenamientos de resistencia. Es un esfuerzo regular, moderado, sostenido, pero no extenuante que hace falta mantener.

Respeta Estas Fases De Entrenamiento

Para correr con total seguridad, debes respetar estas fases de entrenamiento.

  • Calcula tu frecuencia cardiaca máxima: 220 – tu edad. Para una persona de 30 años, ésta sería de 220 – 30= 190 latidos por minuto. Por ende, debes entrenar a un 60 y 70% de tu frecuencia máxima. Esto corresponde a 190 x 70%= 133 latidos/minuto. No debes superar las 133 pulsaciones por minuto durante la carrera.
  • La primera parte del running corresponde al calentamiento. Inicia con un calentamiento ligero y gradual de 5 a 10 minutos. Una caminata relajante o una carrera más tranquila.
  • La segunda parte del plan de entrenamiento corresponde a la parte central de la sesión. Se basa en un esfuerzo de resistencia, corre a tu ritmo por una duración de 30 minutos sin llegar a sentirte exhausto. A la mínima pérdida del aliento, reduce tu cadencia running. Controla regularmente tu frecuencia cardíaca.
  • La tercera parte consiste en el retorno a la calma. Apenas hayas terminado tus 30 minutos efectivos de carrera, tienes calor, tu corazón late más rápidamente de lo normal. Sobre todo, no te detengas bruscamente y no te sientes de inmediato. Permanece en movimiento, camina a paso de carrera para dar tiempo a que tu frecuencia cardíaca se normalice, y que la respiración encuentre su ritmo normal.
  • La cuarta parte está constituida por los estiramientos. Si te preguntas por qué es necesario estirarse luego de una carrera, la respuesta está en que toda la parte posterior del cuerpo (las pantorrillas, los femorales, la zona lumbar y la columna vertebral) han absorbido una buena dosis de impactos. La carrera endurece estas zonas, de aquí la importancia de practicar estiramientos específicos luego de regresar a la calma. Deben ser efectuados correctamente y regularmente, te ayudarán a evitar la rigidez y las lesiones musculares.