Cuidado Con la Hiperhidratación Durante el Ejercicio

La hiperhidratación, en lugar de la deshidratación, puede generar un mayor riesgo para la salud de los atletas. Cuando la deshidratación es inducida por el calor, rara vez causa una descompensación en los deportistas durante los entrenamientos. En la mayor parte de los casos, se debe al ejercicio asociado a la hipotensión postural. Indaguemos más al respecto a continuación.

 La deshidratación ha sido muy comercializada en gran parte por la propaganda de las bebidas deportivas, pero puede existir un grave problema de excesiva hidratación en el deporte. De hecho, un aumento del 2% de agua corporal en total, conlleva a un edema generalizado que puede comprometer el rendimiento físico y mental.

Incluso un mayor aumento de la hiperhidratación puede causar lo que se conoce como encefalopatía hiponatremia, que causa confusión, convulsión, coma, y en los casos más graves incluso la muerte por paro respiratorio. Es sabido que los deportistas están a riesgo de deshidratación durante una competencia en un evento.

Los Graves Riesgos Para La Salud de la Deshidratación

Entre los graves riesgos para la salud se encuentran:

  • La inhibición voluntaria de la actividad motora y,
  • La parálisis, lo cual se verifica cuando el agua corporal total disminuye en un 15% o más, lo cual sería como estar en un desierto por 48 horas sin agua.

¿Cuántas Formas de Hiperhidratación Existen?

En el caso de hiperhidratación, se distinguen tres formas:

Comprar libro Guía útil para runners principiantes
Comprar libro Correr y correr
Comprar libro Corredores algunos tips esenciales
Comprar libro Guía útil para runners principiantes
Comprar libro Correr y correr
Comprar libro Corredores algunos tips esenciales
Comprar libro Nociones sobre lesiones comunes en los corredores
  • Hiperhidratación isotónica. Con aumento del sodio sérico (niveles de sodio en la sangre).
  • Hiperhidratación hipotónica. Con incremento del líquido a nivel intracelular.
  • Hiperhidratación hipertónica. Lo cual es muy raro que suceda, se da con una reducción del líquido intracelular.

En cuanto a la deshidratación es un estado patológico que ocurre cuando el balance de agua es negativo, es decir la cantidad de agua que hemos ingerido es menor que la cantidad de agua perdida. Para permanecer dentro de rangos normales, se debería ingerir al menos un litro y medio de agua al día, sobre todo cuando tenemos el estado natural de sed.

¿Cuánto Beber de Agua?

Muchos se preguntan cuánta cantidad de líquidos se debe ingerir. Obviamente, esto depende de cuánto sudor se elimine durante el ejercicio. Hace falta tener presente que, cuando se superan los 600 mL/hora de líquidos se va más allá del umbral de absorción intestinal. Sería inútil beber de más.

El primer control que se debe realizar es en el nivel de la hidratación habitual, que hace referencia al volumen urinario, mismo que debería situarse en alrededor de unos 3 litros al día, sea cual sea la temperatura ambiental.

Para no alterar la temperatura corporal e interferir con las reacciones intestinales, el agua debería ser ingerida a 37°, el agua fresca que se encuentra a 7°-13° es igualmente bien tolerada en pequeñas cantidades. Es importante que se distribuya equitativamente durante la jornada la ingesta de pequeñas y frecuentes dosis (150-200 mL).

Durante las comidas, los líquidos deberían ser ingeridos en cantidades moderadas para evitar una excesiva dilución de los jugos digestivos. El empleo de tizanas o infusiones es una alternativa válida para el agua tibia, que resulta desagradable para algunos.

¿Cuándo Debe Iniciar la Preparación de Una Correcta Hidratación del Atleta?

La preparación para una correcta hidratación del atleta inicia al menos 24 horas antes del rendimiento para una competición o evento deportivo.

A su vez, dos horas antes del ejercicio físico y para dar un tiempo adecuado para la excreción del agua ingerida, se pueden beber unos 300-500 mL de agua.

Mientras que durante el ejercicio se inicia precozmente a beber en intervalos regulares a modo de calibrar la ingesta de agua con la pérdida de líquidos a través del sudor.

La mayoría de las personas tolera unos 150-200 mL de líquidos ingeridos cada 20 minutos, obviamente evitando las bebidas azucaradas.