¿Deporte a Alta o Baja Intensidad?

 

¿Cuál es la justa intensidad de la actividad física? En muchas revistas de running se hablan de los beneficios de la actividad física, descubriendo luego que se trata de sesiones de entrenamiento de baja intensidad en el gimnasio, media hora de paseos al día, o diez minutos de bicicleta estática.

 

Una persona sedentaria que decide hacer deportes, debe iniciar con calma, y es también cierto que su objetivo debe ser una actividad física suficientemente intensa. A continuación, hablamos con más detalles del riesgo cardiovascular en el deporte a alta intensidad.

Riesgo Cardiovascular

Un estudio de la Universidad de Harvard ha puesto en evidencia que la diferencia en el riesgo de mortalidad entre las personas que han desarrollado una actividad intensa y aquellas que no lo han hecho es análoga a la que existe entre las personas con un peso corporal ideal y aquellas con sobrepeso de al menos el 20%.

Otra investigación llevada a cabo en Alemania, en cuanto al riesgo cardiovascular, precisa que entre los hombres la actividad intensa ha mostrado tener un efecto positivo, reduciendo todos los factores de riesgo. Los niveles de colesterol y triglicéridos, la presión sanguínea, la frecuencia cardíaca, y el peso corporal, son todos parámetros influenciados positivamente por una actividad intensa.

En lo que se refiere a las mujeres, se ha evidenciado una disminución de la presión sanguínea, de la frecuencia cardíaca y del peso. Para ambos sexos, una actividad física ligera ha generado pocos beneficios y, en algunos casos, ninguno.

Por tanto, el mensaje que se quiere expresar es este:

  • Es inútil desarrollar una actividad deportiva ligera, haciéndola ver como una actividad física.

Todos aquellos que apoyan lo contrario, por lo general se tratan de médicos sedentarios.

Expectativa de Vida

Una investigación llevada a cabo en la Universidad Centro Médico de Rotterdam, en los Países Bajos, ha analizado personas por encima de los 50 años y su expectativa de vida en relación al tipo de actividad física (ninguna, moderada, intensa). Los resultados son evidentes:

  • Las personas por encima de los 50 años de edad evidencian un aumento de su expectativa de vida, en relación al tipo de actividad física que practican.

Se debe resaltar que, la actividad moderada brinda un aumento de la expectativa de vida netamente inferior con respecto a la actividad intensa.

Además, la actividad física sirva también para las personas que sufren problemas del corazón, de hecho, reportan mayores beneficios que un sujeto sano. De allí que, no sea cierto que quien tiene problemas cardiacos deba limitar la actividad deportiva (obviamente se debe evaluar caso por caso).

Envejecimiento

Si es importante vivir por más tiempo, quizás lo es aún más vivir la recta final de nuestra vida en un modo dinámico y lo más activos posibles.

Una actividad física a alta intensidad que sea continúa en el tiempo contrarresta el envejecimiento a nivel celular.

En Resumen

  • Sirve a poco hacer actividad física a baja intensidad, como caminar por 30 minutos al día.
  • De nada sirve vencer las olimpiadas y no hacer más deportes.
  • Un entrenamiento intenso se entiende como aquel que se obtiene combinando las tres variables de una sesión de entrenamiento: cantidad, calidad, y frecuencia.
  • Un entrenamiento medio-alto es aquel que consiste en un mínimo de 50 km a la semana (cantidad), al menos 3 entrenamientos a la semana (frecuencia), y por lo mínimo una prueba de calidad a la semana.  ¿En qué se basan estos parámetros? De muchas investigaciones que demuestran que, las variaciones inducidas en el organismo, son verdaderamente pequeñas y la persona se aleja poco de los valores de un sujeto sedentario.

Ahora está de tu parte elegir qué deporte preferirás practicar de ahora en adelante, si de alta o baja intensidad. ¡Mucha suerte!