Entrenar la Resistencia Mental.

Sabemos los métodos que existen para el entrenamiento, pero de nada vale si no preparamos nuestra mente adecuadamente para enfrentar con mayor determinación el esfuerzo físico al que nos sometemos, si no aprendemos a superar esa vocecita a mitad del camino que nos dice: “no puedo más”, “estoy cansado”, es fácil que cedamos al agotamiento muscular.

¿Qué es la Resistencia Mental?

Estamos hablando de esa fuerza interior que encuentras cuando la energía física empieza a faltar, es esa fortaleza que te permite manejar mejor las fatigas más largas, y la capacidad de ir más allá de tus límites.

Tal como puedes imaginar se trata del poder de la mente que involucra también la resistencia física. Incluso las carreras larguísimas que se realizan antes de un maratón son útiles para prepararnos psicológicamente y no solo como un preámbulo fisiológico. Ya que se acostumbra al cuerpo a esfuerzos prolongados y esto sirve para que a nivel mental se soporte mejor dicha fatiga.

Del mismo modo se puede trabajar en la resistencia mental corriendo distancias más cortas.

El Ejercicio del “Uno Más”

Se trata de un ejercicio mental y atlético al mismo tiempo. Consiste en aumentar 1 km las distancias que estés corriendo durante el entrenamiento running; se debe realizar cuando no ves la hora que tu rutina finalice a causa del aburrimiento, cansancio, fatiga, preocupaciones, en realidad no importa el por qué, pero de este modo podrás ser capaz de gestionar el cansancio muscular sucesivo y así preparar a tu cerebro para superar los límites.

Está claro que no lo debes hacer cada vez que entrenes: las cargas de trabajo se deben respetar, pero lo puedes llevar a cabo cuando te sientas cansado. Créeme, además de regresar a casa muy satisfecho, así mismo preparas a tu mente, digamos que es una especie de ejercicio meditativo.

¿Quiénes Pueden Seguir un Programa de Entrenamiento Mental?

En realidad, todos pueden usar un programa de entrenamiento mental, sin embargo, el beneficio que se puede obtener del mismo será proporcional al equilibrio mental del sujeto. Por ejemplo, para entrenar:

  • La concentración es necesaria una fuerza de voluntad excepcional.
  • La determinación se requiere la fuerza de carácter.
  • La seguridad hace falta la autoestima.
  • La relajación es necesaria la calma.

Por consiguiente, los deportes de resistencia pueden ser un instrumento útil para mejorar la personalidad solo si se utiliza correctamente.

Existen muchos atletas amateurs que parecieran emplear notables recursos al correr, un observador externo los describiría como atletas que saben sufrir, parecen estar dotados de una grandísima fuerza de voluntad. A pesar de esto, en su vida cotidiana algunos no pueden parar de fumar, no saben mantenerse a dieta si tienen algún kilo de más, no logran afrontar situaciones desafiantes en el trabajo o en la vida diaria.

Para este tipo de personas es claro que su fuerza de voluntad en el deporte es de tipo neurótico, la cual permite alcanzar un resultado que la mente desea conseguir a cualquier precio. En estos individuos un programa de entrenamiento mental puede ser peligroso o del todo inútil, pues a menudo este tipo de atletas abandona el deporte cuando la neurosis termina, es decir; cuando no le interesa más.

Por el contrario, si antes de todo el atleta conoce sus propios límites en su carácter, lo puede manejar efectivamente a través del deporte y crear hábitos saludables.

Recuerda Que…

Cuando te dediques a entrenar, tómalo como una rutina sagrada, en donde no deben existir limitaciones ni impedimentos, ni mucho menos excusas para lograr tu meta diaria. Y si a esto le agregas la fuerza mental, estoy seguro de que podrás lograr resultados sorprendentes.