¡Estoy resfriado! ¿Debo correr?

Esta es una de las disyuntivas más comunes del público en general al momento de correr. El resfriado se ve como uno de los impedimentos más comunes para cualquier deportista, porque le imposibilita la realización de su rutina diaria, y no solo la deportiva. Es por ello, que en las siguientes líneas damos te daremos los argumentos sobre si es o no saludable correr mientras se está pasando un resfriado.

Gripe vs deseos de correr.

Quizás dentro de tu mismo organismo está la respuesta sobre si puedes o no entrenar al tener un cuadro común de gripe, es básico saber que si no tienes el ánimo de entrenar no lo vas a hacer, lo cual indicaría que sientes un malestar intenso que te impide tener el deseo de correr, por el contrario, hay casos que aunque tienes los síntomas de gripe, principalmente secreciones nasales, igualmente quieres entrenar. Pues ya tienes la respuesta, tu cuerpo te indicará si debes entrenar o no, déjate llevar tus sensaciones, pero debes considerar un punto importante.

Entrenamiento running vs fiebre.

En el caso de que estés pasando un resfriado y uno de los síntomas sea la fiebre, es un indicativo de que debes abandonar el entrenamiento running por unos días. La fiebre es muestra de que tu organismo está defendiéndose de una infección viral o bacteriana, además el malestar que la fiebre produce es bastante importante. No tendrás ganas ni de vestirte con la ropa deportiva para salir a entrenar.  

Por lo tanto, al estar totalmente en el pasado los síntomas de fiebre, es que puedes retomar tus entrenamientos. No son buenas las experiencias de algunos corredores que aun con fiebre originada por un resfriado, han salido a entrenar, y gracias a eso han sufrido descompensaciones en su salud, lo cual ha hecho tengan que estar alejados por más tiempo de las carreras, a que si hubiesen guardado el tiempo de reposo mínimo.


El sistema inmunológico está débil al tener un resfriado.

Un cuadro viral común es un indicio del descenso de las defensas del sistema inmunológico, podríamos decir que en ese momento está deprimido, lo cual te hace más propenso a contagiarte de algún virus, peor que una gripe. Guardando al menos un reposo prudencial, estarás protegiendo tu organismo de futuras enfermedades. En contra parte, se ha comprobado que el entrenamiento físico fortalece el sistema inmunológico, y es por ello que se recomienda, que al estar en la etapa aguda del cuadro viral, evitemos el entrenamiento, pero no se debe extender la etapa de reposo más de lo debido. Cuando te sientas mejor ya es el momento de retomar los entrenamientos, porque estarás ayudando a recuperar tu sistema inmunológico.

No olvides la hidratación mientras estés con gripe.

Es importante que al salir a entrenar luego de un resfriado, estés consiente de la importante necesidad que tiene tu cuerpo de hidratación. El consumo de líquidos hará más fácil para tu organismo deshacerse de los virus. Así que cuando inicies nuevamente tu entrenamiento running debes llevar contigo el envase con agua o alguna bebida energética. De este modo, estarás brindándole a tu cuerpo medios de satisfacción y de mejora de sus condiciones, disminuidas por el resfriado.

Las condiciones climáticas vs el resfriado.

Casi siempre una gripe común puede ser originada por las condiciones climáticas, y la más frecuente es que hayamos estado sin protección durante una pequeña llovizna, así que al retomar el entrenamiento, debemos verificar cuales son las condiciones climatológicas, lo cual nos hará tomar decisiones sobre el tipo de ropa que debemos utilizar, principalmente en el tiempo posterior a un resfriado. El cuerpo está muy propenso a sufrir complicaciones, que serían muy perjudiciales si son originadas por mojarnos al aire libre. Por esta causa es que surge la bronquitis y otras enfermedades del sistema respiratorio.  

La rutina post gripe en el entrenamiento running.

Luego de sufrir por unos días los síntomas de un resfriado no podemos retomar la misma rutina de ejercicios que teníamos antes de estar enfermos, es por ello que se recomienda un entrenamiento running paulatino, es decir, empezar con una rutina más ligera, donde el organismo vaya poco a poco retomando su ritmo habitual. Cuida tu cuerpo, valora las formas en las que te habla, y no desprecies la importancia de una visita al médico.