Evita el Sedentarismo, y ¡Sal de Allí Ya!

 

El sedentarismo está caracterizado por una reducción progresiva del esfuerzo físico en la mayor parte de las acciones que llevamos a cabo todos los días: en nuestra actividad profesional o quehaceres domésticos, cuando vamos de un sitio a otro, o nuestras actividades de recreación. En pocas palabras, se camina cada vez menos, así como lo son los ejercicios físicos que hacemos.

 

El Sedentarismo Como Peligro Para El Corazón

Es justamente la ausencia de una actividad física regular la que caracteriza al sedentarismo. Una persona que estaciona su auto cerca de la oficina y cuyas únicas distracciones tranquilas son la jardinería, el bricolaje o la pesca, es un sedentario, aunque practique esquí por 8 o 15 días al año o salga a pasear por 3 o 4 semanas en el verano.

Un Verdadero Peligro Para el Corazón

El sedentarismo debilita el corazón. He aquí algunas de las razones:

  • Sin entrenamiento, el músculo cardíaco pierde el poder que lo caracteriza de contraerse.
  • Recibe y restituye menos sangre al cuerpo.
  • Provee una cantidad inferior de oxígeno a los músculos y a los órganos.
  • Se recupera con menor rapidez en caso de una crisis cardíaca.

El sedentarismo es aún más peligroso para el corazón, cuando se asocia a otros factores de riesgo, tales como:

  • Fumar.
  • Hipertensión.
  • Obesidad.
  • Alimentación en exceso.

Una Ventaja Clave. El Ejercicio Físico

El mejoramiento de la circulación sanguínea se logra a través del ejercicio físico regular el cual dilataría las arterías, en particular las arterias coronarias que aportan nutrientes al corazón, y permite una mejor irrigación, protegiéndolas de las obstrucciones (trombosis) causadas por la presencia de un exceso de grasas y azucares en la sangre. Además, reduciría también la presión arterial.

Un Corazón Más Potente

Un corazón, mientras más musculoso sea, más trabaja regularmente a un ritmo sostenido, y, por tanto, se contrae en un modo más eficaz, sus cavidades se llenan abundantemente y la sangre es expulsada de una mejor manera.

El ejercicio físico asegura al corazón una reserva de potencia. Por ende, el corazón funciona mejor cuando nos entrenamos con regularidad.

Si Eres Un Principiante en el Running, Piensa en el Tiempo No En la Distancia

El objetivo de un principiante en el running no es correr velozmente sino lograr correr la mayor distancia posible. Para ello es necesario adoptar una cadencia running que sea cómoda y desenvuelta, que nos involucre físicamente pero que no cree un nivel de incomodidad superior al que nuestro cuerpo (y sobre todo nuestra mente) son capaces de soportar.

Una Regla Fundamental

Una regla fundamental tanto para el principiante como para el runner experimentado es el aumento gradual de las cargas a lo largo del tiempo en los planes de entrenamiento, lo cual provoca transformaciones positivas (super compensaciones) que nos hacen más fuertes y resistentes.

Recuerda que la carrera es una actividad física intensa incluso para un principiante (sobre todo si se trata de una persona sedentaria que apenas está iniciándose en el running), por lo que el aumento de las distancias y de la velocidad debe ser gradual, para evitar lesiones.

Analiza Cómo Es Tu Estilo de Vida

Si has decidido salir de tu vida sedentaria, y deseas correr, estás buscando hacer algo bueno para tu cuerpo. Por tanto, no te detengas sólo aquí, busca ser coherente para que reconsideres cómo manejas tu estilo de vida, desde la óptica de la salud y del bienestar a largo plazo. Busca llevar una dieta equilibrada y con el adecuado aporte de calorías.

Elimina los malos hábitos, tales como fumar y, reduce drásticamente el alcohol. Busca, en lo posible, reducir el estrés y las tensiones.

Todos los cambios que tengas que hacer en tu vida, para salir del sedentarismo, hazlo por ti, pues si no eres capaz de amarte a ti mismo, no serás capaz de amar a alguien más.

Sé Siempre Positivo

Considera los momentos de dificultad como un paso necesario, del cual puedes aprender a hacerte más fuerte tanto físicamente como mentalmente. Acepta en manera positiva los momentos en los cuales debes renunciar a correr (por cualquier motivo) y no tengas prisa, cada persona es diferente, así como lo son también nuestros rendimientos deportivos. Trata de tener paciencia y de disfrutar conscientemente cada uno de los progresos en el running, aunque sean pequeños.