La Carrera en Bajada

 

Si correr es una caída controlada, correr en bajada es una frenada controlada. Pruébalo y te darás cuenta que mientras tu ríes como un niño de 5 años que inconsciente corre veloz de la emoción por algún regalo que ha recibido, así de igual manera todo tu cuerpo físico mientras vas bajando en carrera está buscando de frenarte, no de hacerte correr más velozmente. Pero no creas que correr de esta manera sea un paseo para tu cuerpo.

 

1.    No Exageres

Ok, te esforzarse mucho para llegar a la cima, y ahora deseas la recompensa. Pero no olvides jamás que si corres en descenso significa que, con una buena probabilidad, lo estás haciendo en montaña y que las superficies en las que correrás no son del todo las mejores: rocas, fango, terreno incoherente e inestable, justo la combinación perfecta para hacer que resbales. Por lo que, ante todo debes tener prudencia.

2.    Alza Las Rodillas y Los Pies

Corriendo en bajada haces muchos pasos en poco tiempo. Así que, para evitar que tropieces y que, por ende, caigas, es fundamental que alces mucho los pies y evites los obstáculos más o menos altos que los existentes en esos tipos de terreno.

3.    Frena

Mientras corres en descenso, sientes el calor alrededor de ti, porque probablemente te has transformado en una bola de fuego. Bastaría con entender por qué debes correr menos fuerte. Si debes solamente desacelerar puedes proseguir en zigzag, como si estuvieras esquiando: haciéndolo de esta manera, conseguirás disminuir la pendiente en la cual corres y tu velocidad.

4.    Mira Hacia Adelante

Mientras corres en descenso, debes prestar atención a mirar dónde vas a poner los pies, es decir, mira hacia adelante para entender qué superficie encontrarás entre 2/3 pasos, en modo tal de adaptar el modo de correr.

Así que no te mires los pies, porque haciendo de esta manera corres el riesgo de tropezar, y sobre todo no podrás ver dónde pisarás dentro de unos pocos segundos. Parece algo inconsciente y en cambio, es adecuado hacerlo de esta manera.

5.    Pequeños Pasos

Como ya hemos dicho, la carrera en descenso es muy divertida, pero al mismo tiempo es proporcionalmente muy estresante para el cuerpo:

  • Los músculos de las piernas que normalmente trabajan en extensión para hacerte “tomar el vuelo” hacia el próximo metro, en este caso, trabajan en compresión, es decir, como no están acostumbrados a hacerlo.

Para ayudarlos, lo mejor es dar pequeños pasos y muy frecuentes: esto te ayudará a evitar alargar las piernas y tener que aterrizar con el talón, estresando aún más otra parte del cuerpo que ya tiene sus sobrecargas y sobre todo fragmentará la carga de la carrera en diversas micro cargas, en lugar que en verdaderas “cargas de energía” que una carrera muy elástica y alargada puede descargar en las piernas.

Y no te preocupes si luego sentirás las piernas adoloridas: incluso en descenso, y en especial de esta manera, pues trabajan muchísimo.

Por ende, evita hacer largas carreras en descenso, antes de una competencia para no cansarlas tanto.

6.      El Peso (Relativamente) Hacia Adelante

Has entendido que tu cuerpo tendería naturalmente a frenarte. Si te observas desde afuera, verías también como inconscientemente lo estás haciendo: moviendo el baricentro detrás de tus rodillas, en un intento de frenar.

La mala noticia es que no es el modo adecuado de hacerlo, porque de esta manera estás más inestable: corres el riesgo de caer hacia adelante y de hacerte mucho daño. Si en cambio, procedes teniendo el peso más hacia adelante lograrás aterrizar mejor en el antepié y podrás correr más veloz y eficazmente, evitando que caigas.