¿Los días libres perjudican los logros del fitness?

Siempre que estamos en nuestros días de arduo trabajo, cuando las ocupaciones diarias nos agobian, anhelamos la llegada de al menos unos días libres o de las merecidas vacaciones que son la recompensa por cumplir cabalmente nuestra jornada laboral por un periodo largo de tiempo. Se ha comprobado que la cotidianidad beneficia la adopción de hábitos fitness, pero unos días libres pueden llevarlos al olvido. En muchos casos las vacaciones pueden hacer que perdamos la costumbre de entrenar, y a su vez de perder los éxitos físicos que pudimos haber alcanzado durante un buen tiempo. Esta situación es muy común al final de un año e inicio del otro, porque siempre contamos con algunos días libres. Hoy vamos a indicarte como poder planificar tus días libres sin dejar a un lado el entrenamiento deportivo.

El inicio del año es una nueva oportunidad para el running.

La idea básica para no dejar de entrenar en los días libres, es que fijemos un tiempo para entrenar dentro de los días de esparcimiento. Al principio del año siempre vamos a querer tener desde el principio la forma de vida que deseamos tener a lo largo de este nuevo lapso de tiempo, y en este caso debemos plantearnos el running como uno de esos objetivos, ya sea para tenerlo por primera vez o desarrollarlo a lo largo del nuevo año. Siempre es posible abrir un espacio para el entrenamiento, no debes olvidar que al sacar así sea por unos días el entrenamiento de tu vida será mucho lo que vas a perder.

¿Cómo está tu capacidad física por el plan de entrenamiento?

Siempre debemos tener clara cuál es nuestra capacidad física, y esa es producto de qué tan seguido corremos. Es posible que hayamos sufrido algún tipo de lesión o tenido un dolor fijo al momento de entrenar, que nos haga tomar ciertas previsiones sobre qué zonas de nuestro cuerpo debemos cuidar más al momento de diseñar un plan de entrenamiento para los días libres. No es la idea tener una lesión por el entrenamiento alternativo que tenemos durante las vacaciones, debemos estar siempre atentos lo que vamos sintiendo y no abusar de nuestra capacidad.

Una buena caminata puede ser la columna vertebral de tu plan.

Así como lo hacías mientras no estabas de vacaciones, el calentamiento debe ser lo primero que hagas antes de iniciar cualquier actividad física. Aunque estés de vacaciones, y probablemente tengas menos tiempo para entrenar por hacer otras actividades, debes integrar el calentamiento siempre. Después del calentamiento puedes incluir una buena caminata, y poco a poco aumentar el paso hasta llegar a un ligero trote, si sientes que puedes dar más, y aun los días libres no han hecho meya en tu cuerpo, puedes correr por al menos 5 minutos. Toda esta rutina la puedes realizar en un máximo de 30 minutos.


Puedes correr haciendo series.

Otra opción que puede ser muy valiosa para los días libres es que luego del calentamiento, corras a ritmo fuerte por 30 segundos, y luego por 90 segundos realizar caminata, esta serie la puedes realizar 8 veces. Recuerda que correr siempre va a necesitar la aplicación de un cierto patrón o criterio que te permita ver resultados y no sobreexponer tu cuerpo a criterios implementados a la ligera. Posterior al entrenamiento puedes hacer una caminata para permitir que tus piernas se relajen.

El valor de tres minutos en un plan de entrenamiento alternativo.

Una de las opciones más cortas, pero que te puede brindar mejores resultados, es hacer lo siguiente: Correr fuerte por un minuto, después ir a paso lento por otro minuto y luego retomar la velocidad inicial por otro minuto, este plan de entrenamiento donde cada serie te toma 3 minutos lo puedes realizar con 5 repeticiones. No olvides que el running siempre traerá valiosos beneficios a tu vida, cualquier esfuerzo que hagas para que siga formando parte de tu cotidianidad va a ser importante.