Unas zapatillas cómodas es el sueño de todo corredor, pero es lo más difícil de conseguir. Las plantillas para correr son de mucha ayuda para lograr un calzado con una distribución lo más uniforme posible, de manera de equilibrar el peso del cuerpo a lo largo del pie al hacer contacto con la superficie.

Las plantillas para correr son de gran apoyo para corregir las condiciones del contacto del pie con el suelo, como algunos factores: “las malas costumbres” al pisar o el uso de calzado de deficiente confección. Asimismo hay que atender las posibles “caracteristicas de nacimiento” por ejemplo inclinar el pie hacia dentro o bien hacia afuera.

Yo desde luego recomiendo las plantillas a mis corredores cuando hay algún indicador de lesión, contractura por mucho tiempo , dolor intenso …etc

Todo ello se debe a que biomecanicamente no pisas bien , como suele decirse, por ello debe hacerse un estudio dinámico de la pisada, para establecer en la plantilla , la zona de descarga y evitar ese dolor.

Marcha y plantillas correctoras

Por eso, puede ser una buena idea incluir plantillas en su entrenamiento. Entre los beneficios de estas, resalta que dan estabilidad a la marcha haciéndola regular y armónica, distribuyen las cargas, sirven de amortiguación de músculos y ligamentos con el objetivo de aumentar su tensión de forma pasiva, y contribuye a los movimientos de impulsión. Al usarlos no se requiere pasar por una autocorrección en cada pisada, cosa que sí ocurre si se emplea calzado convencional.

 

Podologia deportiva

Analisis pisada plantilla

Para valorar en que medida es necesario utilizar plantillas para correr, se debe realizar un estudio de la pisada. Ésta es como la huella dactilar para un especialista. Aunque cada uno de nosotros pisamos de una manera diferente, se han agrupado los tipos de pisadas en tres grupos generales: pronador, supinador y neutro.

El pie pronador se encuentra en mayor porcentaje entre los corredores aunque debe asumirse que el pie de manera natural se inclina hacia adentro para adaptarse a los diferentes tipos de terreno y así evitar lesiones. De esta manera, tanto el tobillo como el pie actúan como los amortiguadores de un vehículo, dando seguridad a la pisada para que se haga de una forma natural y adaptativa.

La pronaciónhace que el pie se ladee hacia su zona interna en el momento de caminar; el problema empieza cuando dicha inclinación es superior a lo que se estima como normal, lo que se conoce como sobrepronación, y entonces se debe valorar la necesidad de utilizar una plantilla correctora.

Por otra parte, el pie supinador realiza el efecto contrario al pie pronador, es decir, apenas hace ese giro hacia el interior para salvar obstáculos del terreno, se apoya principalmente por su parte externa.

El hecho de que el talón de las zapatillas (la parte externa) esté muy desgastado no es motivo suficiente para pensar que tenemos un pie supinador, ya que el probado pie supinador apoya todo el lateral externo (no sólo el talón), con lo que el desgaste de la suela de la zapatilla debería ser a lo largo. Este matiz hace que el porcentaje de personas que tienen un pie supinador sea muy bajo estimándose que sólo el 12% de las personas lo tienen.

En tercer lugar, el pie neutro, llamado pie universal o pie normal, es aquel que no suele ejercer movimiento ni hacia dentro ni hacia fuera cuando pisa sino se camina con un desplazamiento lineal.

Tanto en España como toda Europa, las técnicas para elaborar plantillas para correr especializadas están en constante desarrollo. Aunque correr sin plantillas sigue siendo lo más frecuente, los deportistas destacados en carreras de fondo o de velocidad acuden a ellas conscientes de las ventajas que proporciona este accesorio a su zapato deportivo.