¿Puede el running contribuir en la aparición de una hernia discal?

Una de las principales fuentes de dolor en la espalda son las hernias discales. Esa dolencia detectada a tiempo por un traumatólogo se caracteriza por imposibilitar el correcto desenvolvimiento de las actividades diarias, incluyendo las deportivas. Ahora bien, ¿La proliferación de casos de hernia discal en muchas personas podría tener algún tipo de relación con la práctica del running? Muchos deportistas se auto limitan en la continuidad de sus entrenamientos si son diagnosticados con ésta dolencia. Si tienes dudas al respecto, vamos a aclararlas a  continuación. 

El impacto del running sobre la zona lumbar.

Hay algo de lo que no debe quedarnos dudas, y es que el running es de las disciplinas deportivas que más tienen impacto sobre la zona lumbar, sin embargo, no hay ninguna evidencia científica que demuestre de que el running forme parte de las condiciones que conlleven a la aparición de hernias discales. Por lo tanto, el temor que pueden tener algunas personas sobre la posibilidad de no practicar el running por el temor a la aparición de hernias discales es infundado. Pero ¿En qué consiste específicamente la lesión de una hernia discal? Seguidamente lo especificaremos.

La lesión de la hernia discal.

Esta hernia consiste en una lesión en el disco intervertebral que produce dolencias que pueden aparecer de una forma tenue, pero que pueden llegar a ser grandes dolores. La principal forma de que se manifiestan estos dolores es por medio de los lumbagos. El lumbago originado por una hernia discal repercute por un dolor en la parte baja de la espalda, muchas veces siendo un dolor que evita la persona pueda movilizarse para hacer sus actividades diarias, y por supuesto impidiendo que se pueda realizar cualquier actividad deportiva. Entonces, ¿Una persona que tenga hernia discal debería evitar practicar el running?

¿Se puede llegar al punto de correr con dolor?

Todo depende del origen del dolor, porque si el dolor es propio de las consecuencias de un entrenamiento fuerte, no habría ninguna contraindicación al respecto, pero si el dolor es originado por una hernia discal definitivamente no debemos continuar con el entrenamiento. Es muy importante que definamos correctamente los límites a los cuales podemos exponer nuestro cuerpo. Aunque nuestro entrenamiento sea originado con la mejor intención de procurar una buena condición física, nunca debemos correr a costo de perjudicar nuestra salud, pudiendo producir una dolencia temporal, pero que en un futuro podría llegar a ser permanente.   

Zonas del cuerpo donde repercute el dolor por hernia discal.

Ya mencionamos la parte posterior de la espalda, donde el dolor se manifiesta como un lumbago, pero también pueden doler los glúteos, así como también la parte posterior de la pierna. La hernia discal igualmente puede activar el nervio ciático, produciendo un dolor que se origina desde el centro del glúteo y llega hasta el pie. La forma de poder definir claramente este tipo de dolor es moviendo el pie de arriba abajo, dicho movimiento hace que el dolor se acentúe en la zona lumbar.

Formas de evitar los dolores por hernia discal.

                                ·            Revisión médica periódica. Ante la duda de si se tiene o no una afectación en la columna relacionada a una hernia discal, es imprescindible acudir a la visita de un especialista. Este tipo de dolencia puede llegar a ser grave, por lo cual se hace muy importante buscar un tratamiento adecuado basado en la prevención y rehabilitación según sea el caso. Solo en casos muy extremos se requiere el evitar la actividad física, pero en el común de las ocasiones ésta puede ser permitida si es de bajo impacto. Si por alguna razón estas pasando por una crisis, al superarla puedes retomar el ritmo de entrenamiento running anterior.

 

                                ·            Reposo. Debemos ser muy cuidadosos de cumplir con todas las recomendaciones médicas. Aunque nos sintamos nuevamente bien para volver a correr, debemos solo hacerlo con la autorización del médico especialista. La decisión en la mayoría de los casos se toma luego de realizar una serie de estudios.

 

                                ·            Estiramiento. Todo deportista en cada sesión de entrenamiento debe tomarse unos minutos de calentamiento, y posterior a la actividad running realizar estiramiento de los músculos, en los casos de deportistas con hernia discal se debe ser mucho más estricto en el cumplimiento de dichos parámetros de entrenamiento.

 

La salud debe ser nuestra prioridad, nunca debemos exponernos más de lo debido a sufrir dolencias que podrían ser fácilmente evitables, contemos siempre con la opinión de expertos.